Sintesis del libro el chiflon del Diablo
En una sala baja y estrecha, estaba el capataz con su registro abierto controlando en esa fría mañana de invierno como los obreros bajaban al pique, por la puerta se lograba ver el ascensor que esperaba su carga humana que, una vez completa, desenreda a la humedad y oscuridad del pique.
Los mineros llegaban de a poco, al desprender sus lámparas ya encendidas de lo ganchos de la pared el escribiente con su mirada penetrante trazaba el una línea con el lápiz en el margen de cada nombre. De pronto le dice a dos hombres que caminaban rápido hacia la salida los detiene, diciéndoles:
Quédense, ustedes.
Los hombres se devolvieron y una gran duda se les veía en sus rostros. El mas joven apenas daba los 20 años, con una cabellera roja se había ganado el apodo de cabeza de cobre con el cual le identificaban, El otro un tanto mas alto, flaco y huesudo, era ya muy viejo.
La campana dio las 6. De cuando en cuando un minero entraba por la puerta, sacaba su lámpara y de la misma manera abandonaba la habitación, mirando tímidamente al capataz, quien, severo marcaba con una cruz el nombre del rezagado
Después de algunos minutos, el empleado hace unos gestos para que los obreros se acerquen a conversar es hay cuando el les comunica que han sido despedidos, los obreros preguntan si serán ocupados en otro lugar, a lo que el capataz respondió. Tenemos gente de sobra en todas las faenas por lo que es bastante difícil. Es en ese exacto momento cuando los obreros preguntan si el los quiere obligar a ir a trabajar al chiflón del diablo, el empleado responde indignado. Ustedes son libres de tomar cualquier decisión que estimen convenientes.
El empleador les dice que aprovecha para ofrecerles dos puesto vacantes en el chiflón del diablo para barreteros y lo pueden tomar al tiro mañana seria demasiado tarde.
Una mirada se cruzo entre los obreros, diciendo que ya no había mas vuelta que darle, que tenían que afrentar su destino, si morir de hambre o morir aplastado por un derrumbe, por lo que ellos pensaban que lo segundo era mejor ya que era instantáneo y además ya se venia el invierno que era implacable.
El trato quedo echo y los trabajadores no pusieron ningún tipo de objeción y se adaptaron al nuevo trabajo.
Los trabajos de el nuevo pique como comúnmente se llamaba el chiflón del diablo se habían hecho con mucho esmero pero a medida que paso el tiempo se descuidaron mucho y el interior se iso muy inseguro para los trabajos, los resultados no se isieron esperar mucho tiempo ya que continuamente había que sacar desde heridos hasta muertos por derrumbes de los techos en mal estado.
Cabeza de cobre llego esa noche a su habitación mas tarde que de costumbre. Estaba grave meditabundo, y contestaba con monosílabas las preguntas que le hacia su madre sobre su trabajo del día.
La madre del obrero era alta ya tenia harta edad, delgada, de cabellos blancos y llevaba como nombre María de Los Ángeles. Hija y madre de mineros, terrible desgracia para ellos que la había envejecido presurosamente, uno tras otro su marido y sus hijos muertos en la mina productos del gas grisú o derrumbes. Solo le quedaba ese hijo que diariamente corría peligro en las minas y por el cual su joven corazón daba sobresaltos.
Cabeza de cobre se fue a la mañana siguiente a su trabajo sin comunícale a la mama la faena del día anterior.
Se acercaba el medio día y las mujeres preparaban las sestas para sus hijos y maridos cundo se escucha la sirena de fin de jornada nada hacia presagiar una catástrofe.
María de los Ángeles preparaba la canasta cuando sintió la alarma y se abalanzo hacia la puerta y vio a ancianas corriendo y sus hijos atrás de ella y ella iso lo mismo.
Toda la turba quería información el sitio de la catástrofe, la cantidad de muertos y el nombre de sus deudos.
Un ingeniero ingles salió con una pipa entre los dientes y calmo a la multitud diciéndoles que la catástrofe no había tenido tal magnitud como las demás por lo que habían solo tres muertos y los nombres aun se ignoran.
Por lo demás el derrumbe fue en la sección el chiflón del diablo.
Pasaron unas horas hasta que el ascensor subió en el traía unos obreros con el rostro descubierto rodeando una carretilla negra en la cual traían al primer muerto, el segundo apareció inmediatamente traía la cabeza descubierta era un viejo de barba blanca y por ultimo el tercero salió era un pelirrojo que asomaba su pelo al brillante sol todos se dijeron:
El Cabeza De cobre
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